Bidens pilosa

Romerillo (Bidens pilosa) para Antiinflamatorio

8 min de lectura

Clasificación Botánica

FamiliaAsteraceae
Nombre científicoBidens pilosa
Nombres comunesRomerillo, Spanish needle
Partes utilizadasHoja, Raíz, Flor, Fruto, Tallo, Planta entera
OrigenSudamérica

Descripción Botánica

El Romerillo, científicamente denominado Bidens pilosa, es una planta herbácea perteneciente a la familia Asteraceae, caracterizada por su notable capacidad de adaptación en diversos entornos. Esta especie presenta un hábito de crecimiento erecto, pudiendo alcanzar alturas que varían significativamente según las condiciones del suelo y la disponibilidad de agua, aunque comúnmente se observa como una hierba de porte medio.

Su tallo es robusto, generalmente de color verde, y posee una textura que puede ser ligeramente vellosa, lo cual se relaciona con su epíteto específico 'pilosa', que en latín significa 'con pelos'. Las hojas son opuestas, de forma ovada o lanceolada, con márgenes que pueden ser dentados o aserrados; su color es un verde intenso y su textura suele ser rugosa al tacto.

La inflorescencia es un capítulo compuesto: la parte central o disco contiene flores fértiles de un color amarillo vibrante, mientras que la periferia está compuesta por flores estériles de color blanco, lo que le otorga una apariencia de pequeña margarita. Los frutos son aquenios de color negro, pequeños y dotados de ganchos o estructuras adherentes que facilitan su dispersión al engancharse en el pelaje de animales o en la ropa de los seres humanos.

El sistema radicular es una raíz principal que permite la fijación en suelos diversos, desde zonas costeras hasta altitudes que pueden alcanzar los 4500 metros en regiones andinas. Su distribución es cosmopolita, pero tiene un origen firme en Sudamérica, prosperando en climas tropicales y subtropicales con suelos que van desde arenosos hasta arcillosos, siempre que exista una exposición solar adecuada para su desarrollo.

Usos Tradicionales

El Romerillo es una piedra angular en la medicina tradicional de diversas regiones de Latinoamérica, donde su conocimiento ha sido preservado por generaciones. En México, específicamente en la región de Veracruz, se emplea tradicionalmente una infusión de la planta para elevar el recuento de plaquetas en pacientes que padecen dengue, así como en Cuba, donde el jugo de sus tallos y hojas machacados con miel de abeja se utiliza para tratar estomatitis y amigdalitis, aprovechando sus propiedades para limpiar la garganta.

En el norte de Perú, los curanderos utilizan una compleja mezcla para tratar afecciones de la vesícula, riñones, próstata y problemas hepáticos; esta preparación consiste en 10 gramos de la planta entera (fresca o seca) disueltos en un litro de agua, combinada con otras especies como la cola de caballo y la guanábana, administrándose una taza cuatro veces al día durante un mes. En Brasil, se reconoce su presencia en diversos ecosistemas, donde el conocimiento local sobre sus compuestos químicos, como la quercetina y la luteolina, respalda su uso para la gestión de procesos inflamatorios.

La documentación histórica y las expediciones botánicas han subrayado su importancia, aunque su uso se ha mantenido principalmente en la medicina comunitaria. Es fundamental mencionar que, si bien la ciencia ha identificado compuestos como alcaloides, flavonoides y terpenos con potencial antioxidante y antiinflamatorio (PMID 41925084, PMID 40822453), la evidencia clínica en humanos es limitada y la mayoría de los estudios se han realizado in vitro o en modelos animales (PMID 41431509).

El uso de la planta debe entenderse como un conocimiento ancestral que merece respeto, reconociendo que la ciencia actual busca validar sus efectos citoprotectores y antioxidantes en órganos como el hígado y el riñón. Esta tradición medicinal ha sido transmitida de generación en generación por comunidades indígenas y campesinas, quienes han preservado el conocimiento etnobotánico a través de la práctica cotidiana y la tradición oral, constituyendo un patrimonio cultural invaluable que complementa la investigación científica moderna.

Fitoquímica

La composición química de Bidens pilosa es sumamente diversa, concentrándose principalmente en sus hojas y tallos, donde se encuentran los metabolitos secundarios responsables de su actividad biológica. Entre los grupos principales se encuentran los flavonoides, que son compuestos naturales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias; dentro de este grupo destacan la Luteolina y la Quercetina, las cuales actúan protegiendo las células del daño oxidativo y regulando respuestas inmunes.

Los alcaloides, compuestos que contienen nitrógeno, también están presentes y contribuyen a diversas actividades farmacológicas en el organismo. Los terpenos y saponinas se encuentran distribuidos en la planta, siendo conocidos por sus efectos sobre las membranas celulares y su capacidad para interactuar con procesos enzimáticos. Específicamente, la Luteolina ha demostrado una alta reactividad química (con un gap HOMO-LUMO de 2.41 eV), lo que sugiere una gran capacidad para interactuar con objetivos biológicos como la enzima MMP9, relacionada con la migración celular [PMID 40836204].

Además, la planta contiene ácidos grasos insaturados como el ácido oleico (9.48%) y el ácido palmítico (6.14%), junto con una alta concentración de esteroles (39.92%) [PMID 39760986].

Evidencia Científica

La investigación científica sobre Bidens pilosa ha avanzado desde estudios en células hasta modelos animales, aunque la evidencia en humanos sigue siendo limitada.

En primer lugar, un estudio in vitro utilizó modelos de líneas celulares de carcinoma de células escamosas de esófago (ESCC) para investigar el potencial anticancerígeno de la planta. Los investigadores emplearon técnicas de farmacología de redes y modelado molecular, identificando que compuestos como la Luteolina y el Okanin tienen una alta afinidad de unión con la proteína MMP9, lo que inhibe la proliferación y la capacidad de invasión de las células cancerosas [PMID 40836204].

En segundo lugar, se realizó un estudio in vitro utilizando líneas celulares SNB-19 y SK-MEL-5 para evaluar la actividad antiproliferativa. Los resultados mostraron que el extracto de Bidens pilosa suprime la proliferación celular de manera dependiente de la concentración, con valores de IC50 de 1.66±0.06 mg/mL y 4.04±0.14 mg/mL respectivamente, actuando como inhibidores de la enzima aldosa reductasa y de diversas quinasas [PMID 39760986].

En tercer lugar, un estudio in vivo empleó modelos de ratas alimentadas con fructosa para evaluar el potencial antioxidante de los extractos acuosos. Los resultados demostraron que la administración de Bidens pilosa reduce la peroxidación lipídica y restaura las defensas antioxidantes endógenas, como la superóxido dismutasa (SOD) y la catalasa (CAT), además de atenuar marcadores inflamatorios como el NF-κB y el TNF-α en el hígado y riñones [PMID 41431509].

Finalmente, un estudio clínico en humanos evaluó el uso de extractos de Bidens pilosa combinados con andrografolida para el cuidado de la piel. Los resultados confirmaron que esta combinación activa el receptor RXR alfa, mejorando la elasticidad, la hidratación y reduciendo las arrugas en diversas áreas de la piel sin causar los efectos irritantes comunes del retinol [PMID 40001599].

En conclusión, aunque existe evidencia sólida en modelos de laboratorio y animales que respalda sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas, la evidencia clínica en humanos es aún incipiente y se centra principalmente en aplicaciones dermatológicas. Es necesario realizar más estudios de farmacocinética y ensayos clínicos de fase avanzada para validar su seguridad y eficacia terapéutica sistémica.

Aplicaciones Terapéuticas

CondiciónEvidenciaDetalle
Inflamación sistémica y localizada Fuerte Reduce los niveles de citoquinas proinflamatorias como TNF-α, IL-6, IL-1β e IL-8, mitigando la respuesta inflamatoria celular.
Estrés oxidativo Fuerte Aumenta las defensas antioxidantes endógenas como la superóxido dismutasa (SOD), catalasa (CAT) y glutatión, reduciendo la peroxidación lipídica.
Proliferación celular descontrolada Preliminar Inhibición de la proliferación celular mediante la acción de compuestos como la luteolina y okanina sobre dianas como la proteína quinasa y la enzima aldosa reductasa.

Preparación tradicional: Planta entera, fresco o seco. (Oral/ 10g en 1 litro de agua combinado con Chacur, Unquia, Flor de Arena, Espiga de Maiz, Cola de Caballo, Guanábana, Pimpinela y las Flores de Azares.

Cultivo

Para el cultivo de Romerillo, el clima ideal es de carácter tropical o subtropical, con temperaturas cálidas que favorezcan su crecimiento constante. Requiere una exposición solar directa y abundante para una floración óptima. El suelo debe poseer un drenaje eficiente para evitar la pudrición de las raíces, prefiriendo sustratos ricos en materia orgánica pero adaptándose bien a suelos pobres. En un jardín casero, se puede propagar fácilmente mediante semillas, ya que sus aquenios son altamente dispersivos.

La época de siembra es preferible durante los periodos de transición hacia la temporada de lluvias. El riego debe ser regular pero moderado, asegurando que el sustrato no permanezca encharcado. Es una planta resistente que, una vez establecida, requiere poco mantenimiento, ideal para quienes buscan plantas de bajo requerimiento hídrico.

Preparaciones Tradicionales

Recetas documentadas por curanderos del norte del Perú — Bussmann & Sharon, 2016

Preparaciones Medicinales

IndicaciónVíaPartePreparación
Vesicula, Inflammación de Riñones, Inflammación (generál), Riñones (+6) Oral/ 10g en 1 litro de agua combinado con Chacur, Unquia, Flor de Arena, Espiga de Maiz, Cola de Caballo, Guanábana, Pimpinela y las Flores de Azares. Tomar 1 taza 4 veces por día por 1 mes. Planta entera, fresco o seco
Vesicula, Inflammación de Riñones, Inflammación (generál), Riñones (+6) Tópico Planta entera, fresco o seco Mizma mezcla para Baño.

Seguridad y Precauciones

La seguridad en el uso de Bidens pilosa (Romerillo) es un área de estudio en desarrollo y requiere extrema precaución debido a la falta de ensayos clínicos robustos en humanos. En cuanto al embarazo y la lactancia, no existen estudios clínicos que garanticen la ausencia de efectos teratogénicos o alteraciones en la transferencia de compuestos bioactivos a través de la leche materna; por lo tanto, su uso está estrictamente contraindicado en mujeres gestantes y lactantes para evitar riesgos potenciales al desarrollo fetal o neonatal.

En niños menores de 12 años, la seguridad no ha sido establecida, y la alta concentración de metabolitos como flavonoides y alcaloides podría interferir con procesos de desarrollo fisiológico en etapas críticas. Respecto a interacciones farmacológicas, se debe evitar su consumo concomitante con warfarina y otros anticoagulantes, dado que la presencia de compuestos como la quercetina y otros flavonoides podría alterar la cascada de coagulación y potenciar el riesgo de hemorragias. Con la metformina y otros antidiabéticos, existe un riesgo teórico de hipoglucemia por sinergia metabólica.

Asimismo, su uso con fármacos antihipertensivos podría inducir fluctuaciones en la presión arterial debido a su actividad sobre mecanismos de señalización celular. No se ha establecido una dosis máxima segura para consumo humano en humanos, lo que incrementa el riesgo de toxicidad. Los efectos secundarios pueden incluir irritación gastrointestinal y reacciones alérgicas cutáneas. La administración debe evitarse en personas con patologías hepáticas o renales preexistentes, ya que la metabolización de sus terpenos y la excreción de sus compuestos pueden sobrecargar estos órganos.

Finalmente, en individuos con enfermedades autoinmunes, su capacidad de modular la respuesta inflamatoria (vía TNF-α e IL-6) podría, teóricamente, alterar el equilibrio inmunológico, por lo que se recomienda supervisión médica estricta.