Plantas con Terpenoides
178 plantas medicinales que contienen terpenoides (74 con ilustración botánica).
El compuesto Terpenoides se encuentra en 178 especies con uso medicinal documentado en la herbolaria latinoamericana. Las plantas que lo contienen se distribuyen principalmente en Andes, México, Amazonia. Las aplicaciones terapéuticas más frecuentes de estas plantas incluyen: astringente, antimalárico, antiinflamatorio, antiveneno. Se presenta con mayor frecuencia en las familias Lamiaceae, Asteraceae, Fabaceae, Hypericaceae.
¿Qué son los terpenoides?
Los terpenoides (o isoprenoides) son la clase más grande y diversa de metabolitos secundarios vegetales, con más de 80.000 compuestos conocidos. Se construyen a partir de unidades de isopreno (C₅) y se clasifican por su número de carbonos: monoterpenos (C₁₀, como el mentol y el limoneno), sesquiterpenos (C₁₅, como el farnesol), diterpenos (C₂₀, como el taxol), triterpenos (C₃₀, como el ácido ursólico) y tetraterpenos (C₄₀, carotenoides). Son los principales componentes de los aceites esenciales y las resinas vegetales.
Las actividades farmacológicas de los terpenoides abarcan prácticamente todos los sistemas del organismo: los monoterpenos de los aceites esenciales son antimicrobianos y analgésicos tópicos, los sesquiterpenos incluyen potentes antiinflamatorios y antimaláricos (artemisinina), los diterpenos aportan antitumorales (taxol) y antiinflamatorios (andrografolido), y los triterpenos son hepatoprotectores (ácido glicirricínico) y antiinflamatorios. En la herbolaria latinoamericana, los terpenoides median gran parte de la actividad de las plantas aromáticas, las resinas medicinales (copaiba, sangre de drago) y las plantas amargas. Su lipofilia facilita la absorción tópica y la penetración de barreras biológicas.
Mecanismo de acción
Los terpenoides representan una clase vasta de metabolitos secundarios derivados de la unidad de isopreno. Su mecanismo de acción es multifactorial y altamente dependiente de su estructura química específica, que se clasifica según el número de unidades de isopreno en su esqueleto: monoterpenos, sesquiterpenos, diterpenos, entre otros. Esta diversidad estructural permite que posean una alta lipofilicidad, facilitando su interacción con las membranas celulares y su penetración en compartimentos intracelulares.
A nivel molecular, los terpenoides actúan modulando la actividad de enzimas clave en procesos inflamatorios, como la inhibición de la ciclooxigenasa-2 (COX-2) y la 5-lipoxigenasa (5-LOX), lo que reduce la síntesis de eicosanoides proinflamatorios. Asimismo, su mecanismo de acción incluye la interferencia con rutas de señalización intracelular críticas. Se ha observado que pueden inhibir la translocación nuclear del factor de transcripción NF-κB, bloqueando así la expresión de citocinas proinflamatorias. De igual manera, pueden modular las vías de las proteínas quinasas activadas por mitógenos (MAPK), regulando la proliferación y la supervivencia celular.
Las dianas moleculares de los terpenoides son diversas, abarcando desde receptores nucleares y de membrana hasta canales iónicos y enzimas de señalización. Además de su efecto directo, poseen un potente mecanismo antioxidante mediante la capacidad de neutralizar especies reactivas de oxígeno (ROS) y la inducción de enzimas antioxidantes endógenas, como la superóxido dismutasa (SOD). A nivel celular y tisular, estos efectos se traducen en una reducción de la inflamación crónica, la prevención del daño oxidativo y la modulación de la respuesta inmune. En consecuencia, su acción no es simplemente el bloqueo de un único sustrato, sino una regulación sistémica de la homeostasis celular que mitiga procesos de estrés oxidativo y daño tisular.
Fuentes alimentarias
Dado que los terpenoides son una clase química diversa, sus fuentes varían según el subgrupo. Se encuentran predominantemente en los aceites esenciales de plantas aromáticas. Fuentes comunes incluyen:
- Especias y cítricos: El mentol (monoterpeno) en la menta; el limoneno en la cáscara de cítricos (aproximadamente 30-60 mg/g en aceites esenciales).
- Hierbas medicinales: El carvacrol en el orégano y el timol en el tomillo, concentrados principalmente en las hojas y tallos.
- Resinas y bálsamos: Terpenoides complejos como el α-pineno en la resina de coníferas.
La distribución de estos compuestos no es uniforme; se acumulan preferentemente en estructuras especializadas como glándulas de aceite, tricomas glandulares y conductos secretores, que actúan como reservorios para la defensa de la planta. La concentración varía significativamente según factores abióticos: el clima (especialmente la radiación UV y el estrés térmico), la composición del suelo y el ciclo de cosecha (momento fenológico) determinan la biosíntesis de estos metabolitos secundarios.
Finalmente, el procesamiento postcosecha es crítico. Métodos como la destilación por arrastre de vapor, la extracción con solventes o la deshidratación pueden alterar la integridad química de los terpenoides. El calor excesivo o la exposición prolongada a la luz pueden provocar la oxidación o isomerización de compuestos volátiles, reduciendo su concentración y modificando sus propiedades bioactivas. Por tanto, la calidad de la fuente natural depende de un equilibrio entre el manejo agronómico y la preservación técnica durante la extracción.
Investigación clínica
La investigación clínica sobre terpenoides ha evolucionado desde la caracterización bioquímica hacia la validación terapéutica. En el ámbito in vitro, los hallazgos principales se centran en la capacidad de terpenos como el taxol (paclitaxel) y el artemisinina para inducir apoptosis selectiva. Estudios con líneas celulares como HeLa (carcinoma cervical), MCF-7 (adenocarcinoma mamario) y U87 (glioblastoma) han demostrado que ciertos terpenoides pueden modular las vías de señalización de la caspasa y la inhibición de la proliferación celular sin afectar severamente a células no tumorales en concentraciones controladas.
En modelos in vivo, la investigación ha validado efectos sistémicos complejos. Por ejemplo, en modelos de ratones con neuroinflamación, dosis de terpenos sesquiterpénicos han mostrado una reducción significativa de marcadores proinflamatorios (TNF-α e IL-6) y una preservación de la integridad neuronal. En modelos de xenoinjertos tumorales, la administración de dosis variables de terpenoides triterpénicos ha logrado una reducción del volumen tumoral de hasta un 40-60% en comparación con grupos control, demostrando una farmacocinética prometedora pero dependiente de la solubilidad.
En humanos, los ensayos clínicos (como los RCT o ensayos controlados aleatorios) han investigado el uso de terpenoides para el manejo de enfermedades crónicas. Aunque existen estudios sobre el uso de limoneno o ácido ursólico, la mayoría de los ensayos clínicos actuales se centran en la seguridad y la farmacocinética. Por ejemplo, algunos estudios de fase I han evaluado la tolerabilidad de derivados de terpenos en pacientes con cáncer avanzado, donde el resultado primario suele ser la seguridad y la dosis máxima tolerada, mostrando perfiles de efectos secundarios manejables pero con una eficacia clínica variable.
Revisiones sistemáticas sugieren que, si bien el potencial es vasto, la evidencia actual presenta limitaciones críticas: la baja biodisponibilidad oral, la complejidad de la metabolización hepática y la falta de estandarización en las dosis. Las líneas de investigación activas se dirigen hacia la nanotecnología para mejorar la entrega dirigida (drug delivery), la ingeniería de síntesis para reducir la toxicidad y el estudio de sinergias con terapias convencionales. El objetivo final es transformar estos metabolitos secundarios en agentes terapéuticos precisos y reproducibles.
Biodisponibilidad y farmacocinética
La biodisponibilidad de los terpenoides varía drásticamente según su lipofilicidad. Al ser compuestos predominantemente lipofílicos, su absorción intestinal ocurre principalmente mediante difusión pasiva a través de las membranas celulares, aunque ciertos compuestos pueden interactuar con transportadores de membrana específicos. Tras la absorción, atraviesan el metabolismo de Fase I en el hígado (mediado por enzimas del citocromo P450), donde sufren procesos de oxidación o hidroxilación para aumentar su polaridad. Posteriormente, la fase de Fase II introduce grupos funcionales mediante procesos de glucuronidación o sulfatación, transformándolos en metabolitos más hidrosolubles para facilitar su eliminación.
La distribución tisular de estos compuestos es amplia debido a su afinidad por lípidos, lo que permite que se acumulen en tejidos grasos y atraviesen barreras biológicas, como la hematoencefálica. Su vida media plasmática depende de la estructura química específica, pero suele verse influenciada por la velocidad de aclaramiento metabólico. En muchos casos, el proceso de biotransformación genera metabolitos activos principales, lo que significa que los efectos farmacológicos pueden derivar tanto del compuesto original como de sus productos de transformación. La biodisponibilidad se ve modificada por factores externos como la matriz alimentaria (la presencia de grasas puede potenciar la absorción) y sinergias con otros compuestos presentes en la dieta.
Finalmente, la excreción ocurre principalmente por vía renal, una vez que los metabolitos han alcanzado la polaridad necesaria, o mediante la vía biliar, que puede dar lugar a una circulación enterohepática, prolongando así su permanencia en el organismo.
Sobre Terpenoides
Datos extraídos de la literatura científica y fichas botánicas de las plantas que contienen este compuesto.
- Estudio de reasignación estructural (Química Teórica/In silico): Debido a errores en la asignación de estructuras químicas previas, se realizó una investigación utilizando métodos de teoría funcional de la densidad para reevaluar los diterpenoides extraídos de plantas de Calceolaria [PMID 35952375].
- Aunque los estudios detallados sobre alcaloides y saponinas en esta especie son limitados en la literatura proporcionada, la presencia de terpenoides se sugiere en análisis de extractos de otras plantas mexicanas similares, donde compuestos triterpenoides han mostrado actividad citotóxica selectiva.
- La interacción de estos grupos —acilfloroglucinoles, xantonas, terpenoides y otros— define la potencia terapéutica de la planta, permitiendo que actúe sobre diversos sistemas biológicos, desde la respuesta inflamatoria en el cerebro hasta la regulación de procesos metabólicos y celulares complejos.
- Particularmente, se ha observado que las raíces de esta especie presentan una mayor concentración de compuestos terpenoides en comparación con las partes aéreas (hojas y tallos), lo que sugiere una especialización metabólica en los órganos subterráneos de la planta [PMID 34647633, PMID 34918462].
- Los terpenos y terpenoides son otros componentes esenciales presentes en la planta, especialmente en su aceite esencial; estos son compuestos orgánicos que aportan el aroma característico de la planta y poseen propiedades que pueden interactuar con diversos receptores biológicos en el cuerpo.
- Según estudios de permeabilidad, ciertos mono y sesquiterpenoides tienen la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica (la protección que separa el torrente sanguíneo del sistema nervioso central), lo que sugiere un potencial para actuar directamente en el cerebro [PMID 36613976].

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Usos terapéuticos frecuentes
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Compuestos relacionados
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Preguntas Frecuentes sobre Terpenoides
¿En qué plantas se encuentra terpenoides?
Terpenoides se encuentra en 178 plantas medicinales, entre ellas: Culantrillo (Adiantum capillus-veneris), Marco (Ambrosia peruviana), Guaco (Aristolochia serpentaria), Zapatito del niño (Brachyotum ledifolium), Tabachín (Caesalpinia pulcherrima), Zacatechichi (Calea ternifolia).
¿Para qué sirve terpenoides?
Las plantas que contienen terpenoides se utilizan tradicionalmente para: astringente, antimalárico, antiinflamatorio, antiveneno, expectorante.
¿Cuántas plantas medicinales contienen terpenoides?
Se han documentado 178 plantas medicinales con terpenoides en la herbolaria latinoamericana.
Referencias científicas
Estudios seleccionados sobre terpenoides de la base de datos PubMed/MEDLINE.
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La composición química puede variar según la parte de la planta, la región y las condiciones de cultivo.